Jueces 16:28
Entonces clamó Samsón á Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los Filisteos, por mis dos ojos.
Referencia cruzada
Jueces 5:31 del cántico de Débora ora para que todos los enemigos de Dios perezcan — mismo espíritu imprecatorio que la petición de Sansón.
Salmos 50:15 promete liberación al invocar en la angustia; la oración desesperada de Sansón ejemplifica ese clamor y respuesta.
Salmos 74:18-23 apela a Dios para que defienda su honor de los burladores; Sansón ora por venganza contra quienes se burlaron de Dios.
Salmos 91:15 asegura que Dios responde y libra al ser invocado; el ruego de Sansón recibe poder divino.
Jeremías 15:15 es paralelo directo al ruego de Sansón — 'acuérdate de mí' y 'véngame' — un llamado casi literal a la retribución divina.
Hebreos 11:32 incluye a Sansón entre los héroes de la fe, afirmando su oración aquí como acto de fe.
Apocalipsis 6:10 registra a mártires clamando por venganza de su sangre — paralelo cercano al ruego de Sansón por vengar su ojo perdido.
2 Timoteo 4:14 muestra a Pablo confiando en que Dios retribuirá — contrasta con Sansón pidiendo fuerza para vengarse. Venganza divina vs. personal.
Números 31:2 tiene a Dios ordenando a Moisés vengar a Israel — contrasta con la oración personal de Sansón; aquí Dios inicia la venganza directamente.
Salmos 58:10 describe a los justos regocijándose al ver la venganza — Sansón pide activamente ser el instrumento de esa venganza.
Salmos 143:12 pide a Dios que corte a los enemigos y destruya a los adversarios — Sansón ora por venganza personal contra los filisteos.
Jonás 2:7 repite el tema del recuerdo: Sansón pide 'acuérdate de mí', Jonás dice 'me acordé de Jehová' — ambos recurren a Dios en la crisis.
Salmos 58:11 declara un Dios que juzga — el clamor de Sansón por venganza presupone ese mismo juez divino que retribuye el mal.
Salmos 116:4 muestra un clamor similar por liberación; ambos invocan a Jehová en peligro mortal.
Jonás 2:1 registra una oración desde las profundidades; ambos son clamores desesperados que Dios responde.
Jonás 2:2 muestra otra oración desesperada desde gran angustia — Sansón clama por fuerza para vengarse, Jonás por liberación del pez.