Jeremías 37:21
Entonces dió orden el rey Sedechîas, y depositaron á Jeremías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
Referencia cruzada
Jeremías 52:6 registra el hambre que terminó con la provisión de pan diario; el mismo asedio llega a su clímax.
Jeremías 39:14 registra la liberación de Jeremías tras el asedio, el resultado de su preservación mediante la provisión de pan diario.
En Jeremías 38:28, la misma frase 'permaneció en el patio de la guardia' continúa la narración del versículo 21, mostrando preservación continua.
Jeremías 37:21 sigue inmediatamente: el rey responde trasladando a Jeremías al patio de la guardia, mostrando que su súplica fue parcialmente concedida.
En Jeremías 38:9, echan a Jeremías en una cisterna para morir de hambre, un marcado contraste con el pan diario que recibe aquí.
En Jeremías 38:13, Jeremías es rescatado de la cisterna, otra preservación divina durante el asedio, haciendo eco a la provisión diaria de pan.
Jeremías 33:1 sitúa a Jeremías aún en el patio de la guardia cuando vino la palabra de Jehová; continuación directa del mismo confinamiento.
Jeremías 38:6 describe a Jeremías siendo echado en una cisterna en el mismo patio de la guardia, un empeoramiento de su confinamiento desde 37:21.
2 Timoteo 2:9 Pablo dice que la palabra de Dios no está atada por sus cadenas; la palabra profética de Jeremías también continuó a pesar de su prisión. Fuerte paralelo.
Deuteronomio 28:52-57 profetiza los horrores del asedio; el hambre en tiempos de Jeremías cumple esa maldición.
Lamentaciones 4:4 dice que los niños piden comida y nadie les da, lo opuesto a Jeremías que recibe pan por orden del rey.
Lamentaciones 2:20 lamenta que hasta los profetas mueren en el santuario, contrastando el sufrimiento extremo con la vida preservada de Jeremías y su pan diario.
Proverbios 21:1 enseña que Jehová dirige el corazón del rey; la orden de Sedequías de alimentar a Jeremías lo ilustra.
En Salmos 33:19, la promesa de mantener con vida en el hambre se relaciona directamente con el pan diario de Jeremías durante el asedio.
2 Reyes 25:3 describe el mismo hambre cuando se acabó el pan en la ciudad; un relato histórico paralelo.
Isaías 33:16 promete pan y agua para el justo; la provisión de Jeremías aquí refleja esa promesa.
Salmos 37:19 promete provisión para los justos en el hambre; el pan diario de Jeremías ejemplifica esa promesa.
Lamentaciones 2:12 muestra niños desmayándose por falta de comida durante el mismo asedio, el contexto de hambre en que Jeremías recibió su ración.
Nehemías 3:25 menciona el 'patio de la guardia' en la reconstrucción del muro; el mismo lugar donde Jeremías estuvo confinado en 37:21.