Génesis 34:25
Y sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron á todo varón.
Referencia cruzada
En Génesis 49:5, Jacob condena a Simeón y Leví por este mismo acto, llamando a sus espadas 'armas de violencia'.
En Génesis 49:6, Jacob condena explícitamente este acto, llamándolo violencia e ira que trae maldición.
En Génesis 49:7, Jacob maldice su furioso enojo y declara que serán esparcidos en Israel, consecuencia a largo plazo de este acto violento.
En Génesis 42:24, Simeón es atado por José, un cambio de su papel como agresor aquí.
En Génesis 29:33, Simeón es presentado como hijo de Lea; el mismo Simeón que aquí lidera el ataque violento contra Siquem, vengando a su hermana Dina.
En Génesis 29:34, Leví nace de Lea; el mismo Leví que se une a Simeón para vengar a su hermana de padre y madre, Dina, mediante este ataque violento.
En Génesis 35:2, el llamado de Jacob a purificarse sigue a este evento violento, indicando consecuencias espirituales.
En Josué 5:8, Israel espera que los circuncidados sanen antes de actuar, contrastando con Simeón y Leví, que atacan mientras los siquemitas aún sufren.
En Proverbios 6:34, el furor celoso del marido lleva a una venganza sin misericordia, reflejando el ataque vengativo de los hermanos.