Éxodo 32:16
Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.
Referencia cruzada
En Éxodo 31:18, las tablas son escritas con el dedo de Dios, confirmando su origen divino.
En Éxodo 34:1, Jehová manda a Moisés cortar nuevas tablas — contrastando con las primeras que fueron obra enteramente de Dios.
En Éxodo 34:4, Moisés mismo corta las tablas, contrastando con las primeras tablas hechas por Dios.
En Éxodo 24:12, Jehová manda a Moisés recibir las tablas — las mismas tablas descritas aquí como obra de Dios mismo.
Éxodo 34:28 registra el segundo juego de tablas, también escrito por Dios — paralelo a la inscripción divina original aquí.
En 2 Corintios 3:3, Pablo contrasta las tablas de piedra con los corazones humanos — el Espíritu escribe internamente en lugar de en piedra.
En 2 Corintios 3:7, Pablo llama a las tablas escritas por Dios 'ministerio de muerte' — gloria pero poder condenatorio.
En Hebreos 8:10, Dios promete escribir leyes en los corazones — contrastando las tablas de piedra con el pacto interno.
2 Crónicas 5:10 confirma que las mismas tablas fueron puestas en el arca — una referencia posterior a esta escritura divina.
En Deuteronomio 9:9-11, Moisés recuerda las tablas escritas con el dedo de Dios durante cuarenta días — confirmando el origen divino.
En Deuteronomio 10:1, Jehová manda a Moisés cortar nuevas tablas — paralelo a Éxodo 34:1, mostrando restauración.
En Deuteronomio 9:15, Moisés desciende con las tablas mientras el monte arde — contexto narrativo de las tablas divinas.