Éxodo 16:20
Mas ellos no obedecieron á Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y pudrióse; y enojóse contra ellos Moisés.
Referencia cruzada
Éxodo 16:24 registra que el maná del sábado guardado de un día para otro no se dañó, contrastando directamente con los gusanos y el hedor de la desobediencia en el v.20.
Éxodo 16:22 muestra la recolección obediente del doble de maná en el sexto día, contrastando con la desobediencia en el v.20 donde las sobras se echaron a perder.
Mateo 6:19 hace eco de la descomposición del maná acumulado: los tesoros terrenales están sujetos a polilla y herrumbre, igual que el maná crió gusanos cuando se almacenó desobedientemente.
Lucas 12:15 advierte contra la codicia, que llevó a los israelitas a acumular maná y enfrentar su corrupción. Ambos enseñan contentamiento con la provisión diaria.
Lucas 12:33 contrasta el tesoro terrenal que se corrompe (como el maná) con el tesoro celestial que nunca falla.
Hebreos 13:5 insta a la contentura y a no amar el dinero, confrontando directamente la mentalidad de acumular que hizo pudrir el maná.
Santiago 5:2 describe riquezas podridas y roídas por la polilla, reflejando el maná que crió gusanos al guardarse más de un día.
Santiago 5:3 continúa el tema de la corrosión: el oro y la plata acumulados se corroen, igual que el maná guardado crió gusanos. Ambos condenan acumular bienes perecederos.
Levítico 22:30 ordena que la ofrenda de acción de gracias se coma el mismo día, reflejando la regla del maná de no dejar comida hasta la mañana en Éxodo 16:20.