Eclesiastés 8:10
Esto vi también: que los impíos sepultados vinieron aún en memoria; mas los que partieron del lugar santo, fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde con rectitud habían obrado. Esto también es vanidad.
Referencia cruzada
Eclesiastés 2:16 dice que todos son olvidados con el tiempo — profundizando la vanidad de la sepultura alabada del impío en Eclesiastés 8:10.
Eclesiastés 9:5 declara que los muertos son olvidados — contrastando con la alabanza en Eclesiastés 8:10, aunque ambos resaltan la futilidad de la vida.
En 2 Reyes 9:35, el cuerpo de Jezabel es desmembrado y queda sin sepultura — contrastando con la sepultura honrosa de los impíos en Eclesiastés 8:10.
Job 21:32 dice que los impíos son llevados al sepulcro y su tumba es vigilada — haciendo eco de la sepultura alabada en Eclesiastés 8:10.
Job 21:33 añade que la sepultura del impío es dulce y muchos le siguen — reflejando la alabanza y el cortejo en Eclesiastés 8:10.
Proverbios 10:7 contrasta la memoria bendita del justo con el nombre podrido del impío — oponiéndose directamente a la observación de Eclesiastés de que el impío es alabado en la muerte.
Job 24:20 describe al impío como olvidado y consumido por gusanos — contrastando directamente con Eclesiastés 8:10, que observa que los impíos son alabados en la muerte.
Salmos 34:16 afirma que Jehová borra el nombre de los malhechores — contrastando con la alabanza al impío en Eclesiastés 8:10.
Lucas 16:22 registra que el rico fue sepultado — paralelismo con la sepultura del impío, aunque su destino eterno contrasta con su aparente honor.
En 2 Reyes 9:34, Jezabel recibe sepultura a pesar de su maldad — un ejemplo de que los impíos son sepultados, como se señala en Eclesiastés 8:10.