Eclesiastés 1:4
Generación va, y generación viene: mas la tierra siempre permanece.
Referencia cruzada
En Eclesiastés 6:12, la brevedad e incertidumbre de la vida refuerzan el contraste entre las generaciones fugaces y la tierra perdurable.
En Génesis 11:20-32, la genealogía desde Sem hasta Taré muestra el ciclo de generaciones que pasan, haciendo eco de Eclesiastés 1:4.
En 2 Pedro 3:10-13, la tierra es destruida por fuego, contrastando directamente con la afirmación de Eclesiastés de que permanece.
Mateo 24:35 dice que el cielo y la tierra pasarán, contradiciendo directamente que la tierra permanezca para siempre.
Zacarías 1:5 pregunta '¿dónde están vuestros padres?', haciendo eco directo de la observación de que las generaciones pasan.
Salmos 119:90 afirma que la tierra permanece y la fidelidad de Dios se extiende a todas las generaciones.
Salmos 104:5 declara que la tierra está fundada para no ser removida, afirmando su permanencia.
Salmos 102:24-28 afirma que la tierra perecerá, contrastando con la declaración de que permanece para siempre.
En Éxodo 1:7, la multiplicación de Israel tras morir la generación anterior muestra el aspecto de 'generaciones vienen' del ciclo.
En Éxodo 1:6, la muerte de la generación de José ilustra directamente el ciclo de 'generaciones van y vienen' de Eclesiastés.
En Génesis 47:9, Jacob describe su vida como una peregrinación breve, ejemplificando la naturaleza fugaz de cada generación.
En Génesis 5:3-31, la genealogía desde Adán hasta Noé ilustra concretamente el ir y venir de las generaciones como se describe.
En 1 Corintios 7:31, Pablo declara que la apariencia del mundo se pasa, oponiéndose a que la tierra permanezca para siempre.
Salmos 90:10 nota la brevedad de la vida (70 años), en paralelo directo con el paso de una generación.
Salmos 90:9 describe los días como un cuento contado, reflejando la idea de que las generaciones se desvanecen.
Salmos 89:48 pregunta quién puede escapar de la muerte, destacando la inevitabilidad de que cada generación pase.
Salmos 89:47 repite el lamento por la brevedad de la vida, reforzando el tema de las generaciones fugaces.
En Génesis 36:9-19, la genealogía de los descendientes de Esaú también ilustra el paso de las generaciones, aunque menos central.