Eclesiastés 1:5
Y sale el sol, y pónese el sol, y con deseo vuelve á su lugar donde torna á nacer.
Referencia cruzada
Génesis 8:22 repite el mismo ciclo de día y noche que nunca cesará, reforzando el curso regular del sol.
Josué 10:13 registra que el sol se detuvo, una interrupción milagrosa del ciclo regular que Eclesiastés describe.
Salmos 19:4-6 describe poéticamente el circuito diario del sol, el mismo incansable salir y ponerse que observa Eclesiastés.
Salmos 104:19-23 describe la salida y puesta diaria del sol, el mismo ritmo natural que observa Eclesiastés 1:5.
Jeremías 33:20 presenta el ciclo diario del sol como parte de la fidelidad del pacto de Jehová, contrastando con la visión de Eclesiastés de repetición tediosa.
Habacuc 3:11 describe poéticamente cómo el sol se detiene durante el juicio de Jehová, contrastando el ciclo incesante de Eclesiastés.
Salmos 19:5 presenta el curso del sol con alegría y fuerza, oponiéndose directamente a la tediosa repetición de Eclesiastés.
Salmos 19:6 resalta el amplio circuito y el calor del sol, una visión positiva que contrasta con la frustración de Eclesiastés.