Deuteronomio 22:8
Cuando edificares casa nueva, harás pretil á tu terrado, porque no pongas sangre en tu casa, si de él cayere alguno.
Referencia cruzada
Éxodo 21:28-36 establece la responsabilidad por animales peligrosos que causan muerte, el mismo principio de evitar culpa de sangre mediante precauciones.
Ezequiel 3:18 aplica el mismo principio de culpa de sangre por no advertir al impío, reflejando el deber del dueño de casa de prevenir caídas.
Ezequiel 3:20 nuevamente enfatiza la culpa de sangre por no advertir al justo que se desvía, paralelo a la responsabilidad de la ley del pretil.
2 Reyes 1:2 registra que Ocozías cayó de una cámara alta — ilustra el peligro que la ley del pretil busca prevenir.
Romanos 14:13 aplica el mismo principio a la vida espiritual: no pongas tropiezo a otros, así como el pretil evita caídas físicas.
Hechos 20:26 usa 'inocente de la sangre de todos' — haciendo eco del mismo principio de culpa de sangre que la ley del pretil.
Éxodo 22:6 responsabiliza al que inicia un fuego por los daños, paralelo a exigir un pretil para evitar daños previsibles.
Mateo 18:6 advierte contra hacer tropezar a los pequeños, un paralelo espiritual a la prevención de caídas físicas aquí.
Mateo 18:7 advierte sobre causar tropiezos espirituales a otros, paralelo a los tropiezos físicos que la ley del pretil previene.
1 Corintios 10:32 manda no dar ofensa a nadie, similar a evitar culpa de sangre haciendo seguro el tejado.