2 Timoteo 2:20

Mas en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro: y asimismo unos para honra, y otros para deshonra.

Referencia cruzada

2 Timoteo 2:21 aplica directamente la metáfora: limpiarse de cosas deshonrosas hace a uno una vasija para uso honorable.

Lamentaciones 4:2 lamenta que hijos preciosos sean considerados vasijas de barro, el mismo contraste oro/barro para personas, pero aplicado a la Jerusalén caída.

Romanos 9:21-23 usa la misma analogía del alfarero y la vasija sobre uso noble y común, paralelando directamente la distinción en 2 Timoteo 2:20 sobre los propósitos soberanos de Dios.

2 Corintios 4:7 usa 'vasijas de barro' para guardar tesoro, un paralelo directo a las vasijas de barro en 2 Timoteo 2:20, enfatizando que vasijas humildes pueden llevar gran valor.

1 Timoteo 3:15 Contexto histórico

1 Timoteo 3:15 identifica explícitamente la casa de Dios como la iglesia, aclarando que la 'gran casa' aquí es la comunidad de la iglesia.

Hechos 9:15 Paralelo

Hechos 9:15 llama a Pablo 'vasija escogida' para los gentiles, en paralelo directo a las vasijas de honor en la metáfora.

Romanos 9:22 usa la misma metáfora de vasija para 'vasijas de ira' preparadas para destrucción, contrastando con las vasijas de honor.

Jeremías 22:28 compara a Joaquín con una vasija despreciada y rota, una vasija innoble, similar a las vasijas de barro para uso común en 2 Timoteo 2:20.

Oseas 8:8 Paralelo

Oseas 8:8 describe a Israel como una vasija que nadie quiere, similar a las vasijas innobles en 2 Timoteo 2:20, enfatizando la falta de valor o lo común.

Hebreos 3:2-6 contrasta a Moisés como siervo con Cristo como Hijo sobre la casa de Dios, expandiendo la metáfora de la casa con la autoridad de Cristo.