2 Crónicas 6:40

Ahora pues, oh Dios mío, ruégote estén abiertos tus ojos, y atentos tus oídos á la oración en este lugar.

Referencia cruzada

En 2 Crónicas 7:15, Dios responde directamente a esta petición, prometiendo ojos abiertos y oídos atentos a la oración en el templo.

2 Crónicas 16:9 Tema relacionado

En 2 Crónicas 16:9, los ojos de Jehová recorren toda la tierra para apoyar a los leales, una aplicación más amplia de los ojos atentos que Salomón solicita.

En 1 Reyes 8:52, el relato paralelo de esta oración usa palabras casi idénticas: 'Estén abiertos tus ojos...'.

Salmos 22:2 Contraste

En Salmos 22:2, el salmista se lamenta de que Dios no oye su clamor, contrastando con la súplica de Salomón de que Dios esté atento.

En Salmos 34:15 aparece la misma imagen: 'Los ojos de Jehová están sobre los justos, y sus oídos atentos al clamor de ellos'.

En Isaías 37:17, Ezequías ora 'inclina tu oído... abre tus ojos', una súplica similar por atención divina.

En Daniel 9:16-19, Daniel ruega a Dios que oiga y vea su desolación, haciendo eco directo de la petición de Salomón de ojos y oídos abiertos.

En 1 Reyes 8:29, la misma oración incluye la promesa específica de que el nombre de Dios morará en el templo, enfatizando la santidad del lugar.

1 Reyes 9:3 Contexto histórico

En 1 Reyes 9:3, Dios responde directamente a la petición de Salomón, afirmando que sus ojos y su corazón estarán en el templo para siempre, una confirmación divina.

En Nehemías 1:6, Nehemías hace eco directamente de la frase de Salomón 'esté atento tu oído y abiertos tus ojos' mientras confiesa los pecados de Israel, una clara alusión.

En 2 Reyes 19:16, Ezequías toma prestado el lenguaje de Salomón ('abre tus ojos, Jehová, y ve') para suplicar liberación de Asiria, una oración desesperada similar.