2 Crónicas 31:4
Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalem, que diesen la porción á los sacerdotes y Levitas, para que se esforzasen en la ley de Jehová.
Referencia cruzada
2 Crónicas 31:16 detalla la distribución de porciones diarias a sacerdotes y levitas, cumpliendo el mandato de Ezequías de apoyarlos.
2 Crónicas 31:13 enumera los supervisores designados para administrar los diezmos y ofrendas que Ezequías ordenó.
Levítico 27:30-33 establece el diezmo como santo para Jehová, la misma ley que Ezequías ordena al pueblo seguir.
Números 18:8-21 detalla las porciones específicas para sacerdotes y levitas de las ofrendas, la base legal del mandato de Ezequías.
Números 18:26-28 explica el diezmo de los levitas para los sacerdotes, mostrando la distribución interna detrás de la reforma de Ezequías.
Nehemías 13:10-13 registra una restauración posterior de los diezmos descuidados, reflejando la reforma de Ezequías para apoyar a los levitas.
Malaquías 2:7 define el rol del sacerdote como guardián del conocimiento, el propósito mismo por el cual Ezequías los libera para estudiar la Ley.
Malaquías 3:8-10 reprende después a Israel por retener los diezmos, reflejando la misma obligación que Ezequías impone aquí.
1 Corintios 9:9-14 aplica el principio del AT de sostener a los ministros a los obreros del evangelio del NT, extendiendo la preocupación de Ezequías.
Gálatas 6:6 manda compartir bienes con los maestros, un paralelo del NT al apoyo que Ezequías ordena para los levitas.
Números 18:19 establece un pacto perpetuo de sal para las porciones sacerdotales, subrayando la obligación duradera que Ezequías impone.
Deuteronomio 12:19 manda no desamparar al levita, la misma directiva que Ezequías obedece al ordenar su sostenimiento.
Deuteronomio 18:4 es la ley mosaica que exige las primicias para los sacerdotes; Ezequías ordena aquí su observancia.
Ezequiel 44:30 reafirma el principio: las primicias y los dones pertenecen a los sacerdotes, en paralelo al mandato de Ezequías.
Malaquías 3:10 llama a traer todo el diezmo al alfolí, la misma práctica que Ezequías restablece aquí.
Hebreos 7:5 señala la ley levítica de tomar diezmos, que Ezequías ordena al pueblo seguir.