2 Crónicas 13:5
¿No sabéis vosotros, que Jehová Dios de Israel dió el reino á David sobre Israel para siempre, á él y á sus hijos en alianza de sal?
Referencia cruzada
2 Crónicas 10:19 declara que Israel se rebeló contra la casa de David — la misma rebelión de la que habla Abías.
Levítico 2:13 introduce la frase 'pacto de sal' para ofrendas perpetuas, la fuente de este término.
En 1 Samuel 16:1, Dios elige a David como rey, iniciando la dinastía que el pacto de sal hace perpetua aquí.
En 2 Samuel 7:12-16, el pacto de Dios con David establece su dinastía para siempre — el mismo 'pacto de sal' citado aquí.
En 1 Reyes 8:20, Salomón declara que Dios cumplió Su palabra a David — refiriéndose directamente al mismo pacto de sal mencionado aquí.
En 1 Crónicas 17:11, Dios promete a David un hijo que le suceda en el trono — el mismo pacto dinástico que Abías llama pacto de sal.
En 1 Crónicas 17:14, Dios establece el trono de David para siempre — el 'pacto de sal' mismo, que garantiza el reino perpetuo.
Lucas 1:31-33 anuncia a Jesús como el cumplimiento del pacto davídico, el pacto de sal realizado.
Jeremías 33:26 reafirma el compromiso de Dios con la línea de David, el mismo pacto de sal.
Salmos 89:19-37 elabora sobre el pacto eterno de Dios con David, el mismo pacto de sal referenciado aquí.
Jeremías 33:21 habla del pacto inquebrantable con David, reflejando el pacto de sal.
1 Reyes 12:19 registra la misma rebelión que Abías menciona — la ruptura de Israel de la casa de David, directamente paralela.
Números 18:19 usa 'pacto de sal' para el pacto sacerdotal, mostrando el significado de permanencia de la frase.
Jeremías 33:22 promete descendencia multiplicada a David, un aspecto del pacto de sal.
En Jeremías 27:5-7, Dios da reinos a quien Él quiere, incluyendo a Nabucodonosor — paralelo a Su concesión soberana a David, aunque no es un pacto perpetuo.
1 Crónicas 28:5 continúa: Dios eligió a Salomón como sucesor de David, parte del mismo pacto davídico.
En Daniel 4:25-32, el Altísimo da reinos arbitrariamente — la misma soberanía divina que le dio a David un trono de pacto, aunque sin permanencia.
En 1 Crónicas 28:4, David relata la elección de Dios de él como rey, el fundamento del pacto de sal mencionado aquí.
En Daniel 5:18, Dios le dio a Nabucodonosor un reino — paralelo a darle a David un reino, aunque no por pacto. Tema compartido de don divino.