2 Crónicas 13:18
Así fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo: mas los hijos de Judá se fortificaron, porque se apoyaban en Jehová el Dios de sus padres.
Referencia cruzada
2 Crónicas 16:8 relata la victoria de Asa cuando confió en Dios; el mismo principio de confianza que lleva a la liberación como aquí.
2 Crónicas 16:9 reprende a Asa por no confiar en Dios, contrastando con este versículo donde la confianza trae victoria; resultados opuestos.
2 Crónicas 20:20 llama a creer en Dios para ser establecidos; este versículo muestra que la confianza en Dios llevó a prevalecer en la batalla.
En 2 Crónicas 14:11, la oración de Asa refleja esta confianza en Dios en la batalla, mostrando el mismo principio en acción.
2 Crónicas 16:7 contrasta esta confianza al reprender a Asa por confiar en aliados humanos en lugar de Dios, resaltando el resultado opuesto.
2 Reyes 18:5 alaba la confianza de Ezequías en Dios; un ejemplo paralelo de confianza en Dios que trae éxito, aunque aquí es colectivo.
En 1 Crónicas 5:20 aparece el mismo patrón: la confianza en Dios trae victoria en batalla, con mención explícita de clamar a Dios y ser ayudados.
Salmos 22:4 recuerda que nuestros padres confiaron y fueron librados, reflejando directamente la confianza en Dios que dio la victoria aquí.
Salmos 22:5 añade que los que confiaron no fueron avergonzados, reforzando el resultado de la confianza en Dios como se ve aquí.
Daniel 3:28 muestra a Dios librando a los que confiaron en Él, un claro paralelo con la confianza en Dios que trajo la victoria aquí.
Salmos 146:5 proclama bendición sobre aquellos cuya esperanza está en Jehová, la misma confianza que llevó a la victoria de Judá.
Nahum 1:7 afirma que Jehová conoce a los que confían en Él, ofreciendo un principio general que subyace a la victoria aquí.