1 Corintios 15:50
Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción.
Referencia cruzada
1 Corintios 15:42 introduce el contraste corrupción/incorrupción que subyace a la declaración de este versículo sobre la herencia.
1 Corintios 15:52 describe el momento de transformación que hace posible heredar el reino, respondiendo a la imposibilidad declarada aquí.
1 Corintios 6:9 usa la misma frase 'heredar el reino de Dios', enumerando descalificadores morales, complementando el descalificador físico aquí.
En Mateo 16:17, Jesús dice que la revelación no viene de 'carne y sangre' sino del Padre, la misma frase usada para contrastar la limitación humana con el poder divino.
En Juan 3:3, Jesús dice que uno debe nacer de nuevo para ver el reino, lo cual paralela directamente la necesidad de transformación sobre la existencia carnal.
2 Corintios 5:1 repite este contraste entre el cuerpo terrenal perecedero y la morada eterna celestial, reforzando la necesidad de transformación.
Gálatas 5:21 también dice que ciertos pecadores no heredarán el reino de Dios, abordando la descalificación moral en lugar de la física.
Salmos 16:10 habla de que el Santo de Jehová no verá corrupción, mientras que aquí la corrupción no puede heredar la incorrupción; ambos abordan el destino de la corrupción.
En Hebreos 2:14, 'carne y sangre' se refiere a la encarnación de Cristo para vencer la muerte, mientras que aquí describe lo que no puede heredar el reino, una aplicación diferente.