Salmos 89:35
Una vez he jurado por mi santidad, que no mentiré á David.
Referencia cruzada
Salmos 89:3 declara el mismo juramento: Dios juró a David, haciendo esto un paralelo directo dentro del mismo salmo.
Salmos 89:49 lamenta el aparente fracaso del juramento, preguntando dónde ha ido la misericordia jurada de Dios a David.
Salmos 110:4 también registra el juramento irrevocable de Dios, en concordancia con la promesa jurada a David en el versículo principal.
En Salmos 132:11, el juramento de Dios a David se reitera: 'Jehová ha jurado a David con verdad' — la misma promesa de un trono de su descendencia.
En 2 Samuel 3:9, Abner menciona 'como Jehová juró a David' — una cita histórica directa del mismo juramento.
En 2 Crónicas 1:9, Salomón ora para que Dios establezca la promesa hecha a David, apelando directamente al mismo juramento hecho en santidad.
Isaías 9:7 profetiza un trono eterno para el descendiente de David, cumpliendo el juramento que Dios juró por su santidad.
Isaías 55:3 promete un pacto eterno con las 'misericordias seguras de David', refiriéndose directamente al mismo juramento.
Lucas 1:33 anuncia el reinado eterno de Jesús sobre la casa de David, el cumplimiento de la promesa jurada de Dios a David.
Hechos 13:23 declara que Jesús, de la descendencia de David, es el Salvador levantado según la promesa de Dios — el juramento en santidad.
Hechos 15:16 cita a Amós sobre reedificar el tabernáculo caído de David, vinculándolo a la restauración del pacto davídico jurado por Dios.
En Números 23:19, Dios no es hombre para que mienta — una declaración general sobre la fidelidad de Dios, que refleja la confiabilidad del juramento.
En Amós 4:2, Dios jura por Su santidad — la misma frase — pero para juicio sobre Israel, no para el pacto davídico.
En Tito 1:2, Dios 'no puede mentir' — paralelo a 'no mentiré' en Salmos 89:35, enfatizando la veracidad de Dios.
En Hebreos 6:13, Dios jura por Sí mismo al hacer una promesa a Abraham — concepto similar de juramento divino.
En Hebreos 6:17, Dios confirma su promesa con un juramento para mostrar su naturaleza inmutable — refleja la certeza del juramento de Dios.