Salmos 38:21
No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
Referencia cruzada
En Salmos 22:1, el salmista clama 'Dios mío, ¿por qué me has desamparado?' — un paralelo directo a la súplica de no ser abandonado en Salmos 38:21.
En Salmos 22:11, aparece el mismo clamor 'no te alejes de mí', reforzando la súplica por la presencia de Dios en la angustia.
En Salmos 22:19, 'no te alejes' y 'apresúrate a ayudarme' paralelan ambas partes de la súplica en 38:21-22.
En Salmos 35:22, aparece la frase exacta 'no te alejes de mí', haciendo eco directo a la súplica por la cercanía de Dios.
En Salmos 27:9, 'no me desampares' y 'no escondas tu rostro' paralelan la súplica de que Dios no esté lejos, enfatizando la dependencia.
En Salmos 71:12, la súplica idéntica 'no te alejes de mí; apresúrate a socorrerme' refleja 38:21-22 casi al pie de la letra.
En Salmos 22:24, la negativa de Dios a esconder su rostro del afligido da seguridad de que la súplica en 38:21 será respondida.
En Salmos 119:8, 'no me desampares del todo' hace eco a la súplica, aunque ligada a guardar estatutos — un contexto de pacto diferente.
En Daniel 6:22, la liberación de Daniel por Dios muestra que no lo desamparó — una respuesta narrativa a la súplica en 38:21.