Salmos 22:19
Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
Referencia cruzada
Salmos 22:11 repite la misma súplica para que Dios no esté lejos, reforzando el clamor desesperado de este versículo.
En Salmos 40:13, aparece la misma súplica 'apresúrate a ayudarme', repitiendo directamente el clamor por ayuda urgente.
En Salmos 69:13-18, el salmista suplica que Dios oiga pronto y no esconda su rostro, reflejando el clamor urgente por cercanía y ayuda.
En Salmos 35:22, se usa la frase exacta 'no te alejes de mí', reforzando la súplica por la cercanía de Dios.
En Salmos 38:21, aparecen las mismas palabras 'no te alejes de mí', un paralelo directo al clamor por la presencia de Dios.
En Salmos 71:12, aparece la súplica idéntica 'no te alejes de mí' y 'apresúrate a socorrerme', un claro paralelo.
En Salmos 40:17, el salmista llama a Dios su ayudador y le pide que no se tarde, paralelamente a la petición de ayuda rápida.
En Salmos 69:18, el salmista pide a Dios que se acerque y lo redima, paralelamente a la petición de cercanía y ayuda.
En Salmos 102:2, el salmista pide a Dios que responda pronto y no esconda su rostro, repitiendo el llamado urgente de ayuda.
Salmos 10:1 pregunta por qué Dios se mantiene lejos, un lamento similar sobre la distancia divina.