Salmos 125:2
Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, así Jehová alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.
Referencia cruzada
En Salmos 34:7, el ángel de Jehová acampa alrededor de los fieles, exactamente como Jehová rodea a su pueblo como montes alrededor de Jerusalén.
Salmos 147:13 refleja directamente el tema de protección: Jehová fortalece las puertas de Jerusalén y bendice a su pueblo, así como los rodea.
En Lamentaciones 4:12, la caída de Jerusalén impacta al mundo, contrastando con la protección circundante prometida de Jehová como montes en Salmos 125:2.
En Zacarías 2:5, Jehová promete ser muro de fuego alrededor de Jerusalén, igual que Jehová rodea a su pueblo como montes en Salmos 125:2.
Juan 10:28 refleja la misma seguridad: así como Jehová rodea a su pueblo para siempre, Jesús da vida eterna que nadie puede arrebatar.
Juan 10:29 añade que la mano del Padre es mayor que todos, reforzando la protección inquebrantable simbolizada por los montes circundantes.
Proverbios 12:3 asegura que el justo nunca será movido, coincidiendo con la permanencia de la protección circundante de Jehová en Salmos 125:2.
En Zacarías 9:8, Jehová acampa como guardia alrededor de su casa, reflejando directamente la protección circundante de Salmos 125:2.
1 Pedro 1:5 describe a los creyentes protegidos por el poder de Jehová, reflejando la imagen de Jehová rodeando a su pueblo para siempre en Salmos 125:2.
Apocalipsis 20:9 muestra enemigos rodeando el campamento de Jehová, pero el fuego los destruye, lo opuesto a la protección circundante de Jehová en Salmos 125:2.
2 Reyes 18:30 registra la burla de Rabsaces negando que Jehová pueda salvar, desafiando directamente la certeza de la protección circundante de Jehová.
En Isaías 31:4, Jehová pelea en el monte Sión para proteger Jerusalén, reforzando el mismo tema de protección circundante con una imagen diferente.
En Deuteronomio 33:27, los brazos eternos de Jehová sostienen a su pueblo, similar a Jehová rodeándolos como montes en Salmos 125:2.
En Isaías 4:5, una nube y fuego cubren el monte Sión, simbolizando la presencia protectora de Jehová, como los montes rodean Jerusalén.