Proverbios 30:15
La sanguijuela tiene dos hijas que se llaman, Trae, trae. Tres cosas hay que nunca se hartan; aun la cuarta nunca dice, Basta:
Referencia cruzada
En Proverbios 30:21, sigue otro dicho numérico que enumera cosas insoportables, continuando el mismo patrón de proverbios.
En Proverbios 30:24, sigue un dicho numérico sobre cosas pequeñas pero sabias, misma estructura, tema diferente.
En Proverbios 30:29, sigue un dicho numérico sobre cosas majestuosas, parte de la misma serie de proverbios numéricos.
En Proverbios 27:20, el Seol y los ojos humanos son llamados explícitamente 'nunca satisfechos', un paralelo directo con las hijas de la sanguijuela.
En Proverbios 6:16, aparece otra lista de 'seis cosas, siete son abominación', el mismo recurso numérico, tema diferente.
En Judas 1:12, son pastores que se alimentan solo a sí mismos, una imagen de insaciabilidad egoísta como la sanguijuela.
En Judas 1:11, corren tras el error de Balaam por ganancia, la misma codicia insaciable que las hijas de la sanguijuela.
En 2 Pedro 2:13-15, siguen la codicia de Balaam, un ejemplo del NT del anhelo nunca satisfecho.
En 2 Pedro 2:3, los falsos maestros explotan con avaricia, reflejando el deseo insaciable de las hijas de la sanguijuela.
En Romanos 16:18, Pablo advierte de quienes sirven a sus propios apetitos, reflejando el clamor insaciable '¡Da! ¡Da!' de la sanguijuela.
Isaías 56:12 continúa con el deseo insaciable de bebida, en paralelo con el tema de 'nunca satisfecho' de las hijas de la sanguijuela.
Isaías 56:11 usa la misma imagen de 'nunca suficiente' para líderes codiciosos, un paralelo directo con las hijas insaciables de la sanguijuela.
Habacuc 2:5 compara explícitamente la codicia con el Seol y la muerte, que nunca se sacian, reflejando la lista insaciable en Proverbios 30:15-16.
En Eclesiastés 1:8, el ojo nunca se sacia de ver, reflejando el mismo deseo insaciable que ilustra Proverbios 30:15.
En Génesis 33:9, Esaú dice 'tengo suficiente', lo opuesto exacto del clamor insaciable '¡Da! ¡Da!' de la sanguijuela.
Eclesiastés 5:10 refleja el '¡Da! ¡Da!' de la sanguijuela al afirmar que el amor al dinero nunca se sacia, reforzando el tema de la codicia insaciable.
Oseas 4:18 describe la prostitución continua después de beber, reflejando la codicia insaciable de las hijas de la sanguijuela.
En Amós 1:3, Dios usa el mismo patrón de 'tres... cuatro' para juzgar naciones, un paralelo estructural con la forma del proverbio.