Nehemías 1:5
Y dije: Ruégote, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos;
Referencia cruzada
Nehemías 4:14 repite la misma descripción de 'grande y temible', usándola para animar al pueblo en la batalla.
Nehemías 9:32 repite casi textualmente la misma descripción de Dios como grande, poderoso, temible, que guarda el pacto y el amor constante en una oración de confesión comunitaria.
Daniel 9:4 comienza con palabras casi idénticas: 'Señor, Dios grande y temible, que guardas el pacto de amor' — Nehemías repite directamente esta oración.
En Éxodo 20:6 aparece esta misma fórmula del pacto: Dios muestra amor constante a quienes le aman y obedecen.
En 1 Reyes 8:23, la oración de Salomón usa el mismo lenguaje de Dios guardando el pacto y el amor constante con siervos fieles.
Deuteronomio 7:21 es la fuente de la frase 'Dios grande y temible', que Nehemías aplica en su oración.
En Deuteronomio 7:9, la frase idéntica 'guarda el pacto y el amor constante con los que le aman' refuerza la confesión de Nehemías.
En Deuteronomio 10:17, Dios es llamado 'grande y temible' exactamente como ora Nehemías, destacando su poder incomparable.
En 2 Crónicas 6:14, la oración de Salomón repite la misma descripción de Dios guardando el pacto y el amor constante, reforzando las palabras de Nehemías.
En Deuteronomio 4:31, Moisés recuerda a Israel que Dios es misericordioso y no olvida su pacto, confirmando la esperanza de Nehemías.
Salmos 99:3 usa la frase exacta 'grande y temible' para describir el nombre de Dios, coincidiendo con la descripción de Nehemías de Dios como grande y temible.
Jeremías 32:18 describe a Dios como grande y poderoso, mostrando amor constante por millares — un paralelo directo al 'Dios grande y temible que guarda el pacto y el amor constante' de Nehemías.
En Éxodo 34:7, Dios declara que guarda amor constante por millares, añadiendo la dimensión del perdón y la justicia.
Salmos 47:2 declara a Jehová 'temible' y 'gran Rey', coincidiendo con la descripción de Nehemías de Dios como 'grande y temible'.
Salmos 89:2 declara que el amor constante de Dios está edificado para siempre, paralelamente a la mención de Nehemías de que Dios guarda amor constante con su pueblo.
Salmos 105:8 enfatiza que Dios recuerda su pacto para siempre, alineándose con la afirmación de Nehemías de que Dios guarda el pacto con quienes le aman.
Salmos 111:5 dice que Dios recuerda su pacto para siempre, similar al tema de Nehemías sobre la fidelidad de Dios al pacto.
Ezequiel 16:60 habla de Dios recordando su pacto, que es la misma fidelidad al pacto que Nehemías alaba en Dios por guardar.