Levítico 6:30

Mas no se comerá de expiación alguna, de cuya sangre se metiere en el tabernáculo del testimonio para reconciliar en el santuario: al fuego será quemada.

Referencia cruzada

En Levítico 4:3-21, las ofrendas por el pecado del sacerdote o la congregación llevan sangre al tabernáculo, los casos exactos donde 6:30 prohíbe comer.

En Levítico 10:18, Moisés nota que, como la sangre no fue llevada al santuario, la ofrenda debió comerse, lo inverso de la regla de 6:30.

En Levítico 16:27, las ofrendas por el pecado del Día de la Expiación se queman fuera porque su sangre fue llevada al Lugar Santo, cumpliendo el requisito de 6:30.

Levítico 4:11 describe quemar la ofrenda por el pecado del sacerdote fuera del campamento, siguiendo la regla para ofrendas con sangre llevada al tabernáculo.

Levítico 10:16 relata la ira de Moisés por una ofrenda por el pecado quemada que debió comerse, aplicando directamente la distinción de Levítico 6:30.

Levítico 16:20 describe la expiación del Lugar Santo, donde la sangre llevada adentro requiere quemar la ofrenda por el pecado según Levítico 6:30.

Hebreos 9:12 Tipología

Hebreos 9:12 contrasta la sangre de Cristo entrando al Lugar Santísimo una vez para siempre, cumpliendo y superando la regla del AT sobre ofrendas por el pecado.

Hebreos 13:11 cita explícitamente esta práctica: las ofrendas por el pecado cuya sangre se lleva al santuario se queman fuera del campamento.