Jueces 6:10
Y díjeos: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis á los dioses de los Amorrheos, en cuya tierra habitáis: mas no habéis obedecido á mi voz.
Referencia cruzada
Jueces 2:2 contiene la misma acusación 'no habéis obedecido mi voz' y el mismo mandato contra hacer pacto con los habitantes locales.
Éxodo 20:2 proporciona el fundamento 'Yo soy Jehová tu Dios' que se cita aquí como base del mandato contra otros dioses.
Éxodo 20:3 ordena 'no tendrás dioses ajenos', que se aplica aquí como no temer a los dioses de los amorreos.
En 2 Reyes 17:35-39 se repite el mismo mandato del pacto de no temer a otros dioses, reforzando el requisito que Israel desobedeció.
Jeremías 9:13 cita 'no obedecieron mi voz' como razón del juicio, vinculándolo con abandonar la ley y seguir a Baales.
Jeremías 42:21 acusa al pueblo de no obedecer la voz de Jehová en respuesta al mensaje de un profeta, similar a la acusación aquí.
Jeremías 43:4 registra el mismo fracaso: 'no obedecieron la voz de Jehová' al negarse a quedarse en Judá, reflejando el patrón de desobediencia.
2 Reyes 17:13 resume las advertencias de Dios mediante profetas, que es exactamente el patrón visto en Jueces 6:10.
En 2 Reyes 17:33 aparece el mismo sincretismo — temer a Jehová pero servir a otros dioses, eco de la desobediencia advertida aquí.
Jeremías 10:2 advierte contra adoptar prácticas paganas, una prohibición similar a no temer a los dioses de los amorreos aquí.
En Jeremías 43:7, la misma desobediencia a la voz de Dios se ve cuando el pueblo huye a Egipto, haciendo eco del patrón en Jueces.
Sofonías 3:2 describe a Jerusalén como que no escucha voz, en paralelo con el fracaso de Israel en obedecer la voz de Dios en Jueces.