Jonás 3:7
E hizo pregonar y anunciar en Nínive, por mandado del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento, ni beban agua:
Referencia cruzada
En Jonás 3:5, el pueblo ya había proclamado ayuno y vestido cilicio; el decreto del rey en 3:7 formaliza y expande esta respuesta comunitaria.
Joel 2:16 ordena reunir a todo el pueblo, incluidos los vulnerables, para un ayuno sagrado, reflejando la misma urgencia inclusiva del arrepentimiento de Nínive.
Ezequiel 14:6 ordena a Israel arrepentirse y apartarse de los ídolos, el mismo llamado a apartarse del mal que impulsa al rey de Nínive a decretar ayuno.
2 Crónicas 20:3 relata que Josafat proclamó ayuno para Judá ante una amenaza, similar al ayuno del rey de Nínive para arrepentirse.
Isaías 58:4 critica el ayuno hecho con contienda y violencia, contrastando con el arrepentimiento genuino que busca este decreto, destacando que el ayuno debe ser sincero.
Joel 2:15 llama a un ayuno santo y asamblea solemne, similar al decreto del rey de que nadie coma ni beba.
Esdras 8:21 registra que Esdras proclamó ayuno para humillarse ante Dios, paralelo al llamado del rey al ayuno en Nínive.