Isaías 33:20
Mira á Sión, ciudad de nuestras solemnidades: tus ojos verán á Jerusalem, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota.
Referencia cruzada
Isaías 37:33 promete que Jerusalén no será atacada — la misma seguridad descrita como una tienda que nunca es removida aquí.
Isaías 54:2 usa las mismas imágenes de tienda y estacas para expansión — aquí las estacas nunca son arrancadas.
Isaías 4:5 también describe la presencia protectora de Jehová sobre el monte Sión, paralelando la imagen de tienda segura en Isaías 33:20.
Isaías 32:18 promete una morada pacífica — la misma imagen de 'morada tranquila' que se encuentra en Isaías 33:20.
Salmos 46:5 declara que Sión no será movida porque Jehová está en medio de ella — la misma inmovilidad prometida para Jerusalén aquí.
Salmos 48:12 insta a rodear Sión para contar sus torres, celebrando la seguridad de Jerusalén — tal como Isaías 33:20 describe a Sión como un hogar tranquilo e inquebrantable.
Salmos 48:13 continúa la invitación a considerar las fortificaciones de Jerusalén, reforzando la imagen de seguridad permanente que Isaías 33:20 promete para Sión.
Salmos 78:68 declara que Jehová escogió el monte Sión — la misma ciudad cuya seguridad se afirma aquí.
Salmos 78:69 dice que el santuario de Jehová está fundado para siempre — reflejando la tienda permanente que no será removida aquí.
Salmos 125:1 compara a los que confían con el monte Sión, que no puede ser movido — la misma estabilidad prometida para Jerusalén aquí.
Jeremías 4:20 lamenta tiendas destruidas — un contraste directo con la promesa de Isaías de que la tienda de Sión nunca será removida.
Joel 3:20 promete la habitación permanente de Jerusalén — la misma seguridad duradera que Isaías describe para la tienda de Sión.
Zacarías 9:8 repite esta promesa: Jehová acampa alrededor de su casa, impidiendo que pase enemigo — la misma morada segura para Sión.
Ezequiel 48:35 nombra la ciudad restaurada 'Jehová está allí' — la misma presencia divina que hace de Jerusalén una morada tranquila aquí.
Zacarías 2:4 predice la habitación abierta y segura de Jerusalén — haciendo eco de la promesa de Isaías de una tienda nunca arrancada.