Hebreos 8:4
Así que, si estuviese sobre la tierra, ni aun sería sacerdote, habiendo aún los sacerdotes que ofrecen los presentes según la ley;
Referencia cruzada
Hebreos 7:11-15 argumenta que el sacerdocio levítico no podía traer perfección, necesitando un sacerdote de otro orden, la misma lógica por la que Jesús no puede servir en la tierra.
En Números 16:40, Jehová ordena que solo los descendientes de Aarón pueden ofrecer incienso, mostrando por qué Jesús, de Judá, no puede ser sacerdote terrenal.
2 Crónicas 26:18 muestra a los sacerdotes confrontando al rey Uzías por intentar quemar incienso, un claro ejemplo de que solo los sacerdotes aarónicos pueden ofrecer dones.
Números 3:10 ordena que solo Aarón y sus hijos guarden el sacerdocio, una ley directa que excluye a los extraños, subyacente a la afirmación de Hebreos 8:4 de que Jesús no es sacerdote terrenal.
En 2 Crónicas 26:19, Uzías es herido con lepra por su ofrenda de incienso no autorizada, ilustrando la grave consecuencia de traspasar los límites sacerdotales.