Ezequiel 7:3

Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones.

Referencia cruzada

Ezequiel 7:8 repite exactamente la misma fórmula de juicio —'juzgar según tus caminos'— reforzando la certeza del castigo.

Ezequiel 7:9 continúa con frases similares 'castigar según tus caminos' y 'abominaciones', profundizando la advertencia.

Ezequiel 7:27 repite el mismo juicio 'según sus caminos' y lo extiende al rey, príncipe y pueblo.

Ezequiel 7:6 repite el clamor 'ha llegado el fin', intensificando la inmediatez del juicio anunciado en el versículo 3.

Ezequiel 6:13 añade la fórmula de reconocimiento 'sabréis que yo soy Jehová' como el propósito detrás del juicio.

Ezequiel 18:30 cita virtualmente 'os juzgaré según vuestros caminos' y añade un llamado al arrepentimiento.

Ezequiel 33:20 repite 'yo juzgaré a cada uno según sus caminos' y aborda la queja sobre la justicia de Dios.

En Ezequiel 36:19, se recuerda el mismo principio de juicio según los caminos mientras Dios explica el exilio.

Ezequiel 16:43 habla de que Dios devuelve los hechos sobre la cabeza de Israel, el mismo concepto de juicio por abominaciones.

Ezequiel 22:31 describe derramar indignación y devolver los caminos sobre las cabezas, reflejando el juicio declarado aquí.

Ezequiel 6:12 Contexto histórico

Ezequiel 6:12 detalla el triple juicio (espada, hambre, pestilencia) como el medio por el cual se gasta el furor de Dios.

Ezequiel 11:10 hace eco de 'yo os juzgaré' y especifica el lugar y el medio (espada en la frontera).

Ezequiel 11:11 continúa con 'os juzgaré en la frontera' y contrasta la metáfora de la olla.

Ezequiel 6:3–7 Contexto histórico

En Ezequiel 6:3-7, se pronuncia juicio sobre los lugares altos y altares, especificando la idolatría que provoca la ira de Dios.

Ezequiel 16:38 usa la misma fórmula 'yo te juzgaré' aplicada al adulterio y derramamiento de sangre de Jerusalén.

Ezequiel 34:20 usa 'yo mismo juzgaré' pero lo aplica metafóricamente a las ovejas, distinguiendo entre gordas y flacas.

Apocalipsis 20:12 describe el juicio final según las obras, haciendo eco del mismo principio divino de retribución.

Apocalipsis 20:13 continúa el tema del juicio según las obras, reforzando el estándar universal visto en Ezequiel.