Ezequiel 33:12
Y tú, hijo del hombre, di á los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare.
Referencia cruzada
Ezequiel 33:18 repite el principio: el justo que se vuelve al pecado muere, reforzando la misma advertencia de Ezequiel 33:12.
Ezequiel 33:19 expone el lado opuesto: el impío que se vuelve a la justicia vive, completando el par de opciones introducido en el versículo 12.
Ezequiel 33:2 introduce la metáfora del atalaya, dando el contexto para el principio de responsabilidad individual declarado en Ezequiel 33:12.
Ezequiel 3:20 da la misma advertencia sobre el justo que se vuelve al pecado, vinculándola al deber del atalaya, en eco a Ezequiel 33:12.
Ezequiel 3:21 muestra el resultado positivo: advertir al justo lleva a la vida, complementando el escenario negativo de Ezequiel 33:12.
Ezequiel 18:21 promete vida al impío que se arrepiente, el mismo mensaje de esperanza que la segunda mitad del versículo 12.
Ezequiel 18:24-26 presenta el mismo principio: el justo que se vuelve al pecado muere y su justicia pasada se olvida, paralelo directo a la advertencia.
Ezequiel 18:27-32 expande el llamado al arrepentimiento, instando a un corazón nuevo, reforzando el principio de que apartarse del pecado da vida.
Ezequiel 18:28 afirma que el impío que reflexiona y se aparta del pecado vivirá, en eco directo a la promesa de arrepentimiento de este versículo.