Ezequiel 31:4
Las aguas lo hicieron crecer, encumbrólo el abismo: sus ríos iban alrededor de su pie, y á todos los árboles del campo enviaba sus corrientes.
Referencia cruzada
Ezequiel 17:8 repite el motivo de plantar junto a aguas abundantes para dar fruto — contrastando el crecimiento del cedro para orgullo con el propósito fructífero de la vid.
Ezequiel 17:5 también usa aguas abundantes para nutrir una planta — una vid plantada junto al agua, similar al alimento del cedro aquí.
En Jeremías 51:36, Jehová seca las aguas de Babilonia — contrastando con las aguas nutritivas que hicieron crecer el cedro aquí. Una inversión de bendición a juicio.
Apocalipsis 17:15 explica que las aguas son pueblos — coincidiendo con los ríos que nutrían al cedro, simbolizando naciones que sostienen el poder del árbol.
Números 24:6 describe a Israel como cedros junto a las aguas — la misma imagen exuberante de un árbol bien regado, pero aplicada al pueblo de Dios en vez de una nación orgullosa.
Isaías 1:30 describe un jardín sin agua — lo opuesto a este árbol regado. Contraste entre bendición y maldición.
Jeremías 17:8 muestra al justo como árbol junto al agua, siempre fructífero — metáfora paralela, pero aquí el árbol es una nación orgullosa que será cortada.