Éxodo 32:22
Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces el pueblo, que es inclinado á mal.
Referencia cruzada
Éxodo 14:11 muestra al pueblo quejándose en el Mar Rojo, evidencia del espíritu rebelde que Aarón culpa por el becerro de oro.
Éxodo 15:24 registra murmuraciones sobre el agua, reforzando la afirmación de Aarón de que el pueblo está inclinado al mal.
Éxodo 16:2-4 muestra murmuraciones y pruebas, más evidencia de la inclinación al mal del pueblo que Aarón cita.
Éxodo 17:2-4 registra a Israel contiendiendo y probando a Jehová, un ejemplo directo de la mala inclinación que Aarón menciona.
Éxodo 16:28 tiene a Dios reprendiendo a Israel por negarse a guardar mandamientos, apoyando la afirmación de Aarón de su propensión al mal.
Éxodo 16:20 muestra al pueblo desobedeciendo acerca del maná, ilustrando la tendencia rebelde que Aarón luego cita.
Deuteronomio 9:7 resume la rebelión persistente de Israel, confirmando la evaluación de Aarón sobre su mala inclinación.
Deuteronomio 9:24 repite que Israel ha sido rebelde desde el principio, reforzando la excusa de Aarón.
Deuteronomio 31:27 llama a Israel rebelde y de dura cerviz, exactamente el rasgo que Aarón les atribuye.
En 1 Samuel 15:15, Saúl culpa al pueblo por el botín, igual que Aarón culpa al pueblo por su maldad; ambos líderes eluden responsabilidad.
En 1 Samuel 15:21, Saúl vuelve a culpar al pueblo, la misma táctica evasiva que la excusa de Aarón por el becerro de oro.
En Proverbios 29:25, el temor del hombre es un lazo; el temor de Aarón al pueblo ejemplifica esto, al culpar su mala naturaleza.
Hebreos 7:28 señala que la ley designaba sumos sacerdotes débiles; el fracaso de Aarón aquí ejemplifica esa debilidad humana.