Eclesiastés 11:10

Quita pues el enojo de tu corazón, y aparta el mal de tu carne: porque la mocedad y la juventud son vanidad.

Referencia cruzada

En Eclesiastés 1:2, la declaración de que todo es vanidad enmarca la afirmación específica de que la juventud es vanidad — el principio universal aplicado a una etapa.

En Eclesiastés 1:14, el mismo veredicto de 'vanidad' se aplica a todo trabajo humano, ampliando la afirmación específica sobre la juventud y el vigor.

En Eclesiastés 12:1, este llamado a acordarte de tu Creador sigue directamente al diagnóstico de que la juventud es pasajera — dando la respuesta práctica a la vanidad.

Salmos 39:5 Paralelo

En Salmos 39:5, se enfatiza la brevedad de la vida, reflejando la naturaleza pasajera de la juventud y el vigor mencionados aquí.

En 2 Corintios 7:1, el mandato de limpiarse de toda contaminación de cuerpo y espíritu se relaciona directamente con el llamado a apartar el mal de la carne.

En 2 Timoteo 2:22, la instrucción de huir de las pasiones juveniles hace eco al mandato de apartar el mal de la carne durante la vanidad de la juventud.

Salmos 25:7 Paralelo

En Salmos 25:7, la súplica para que Dios olvide los pecados de juventud reconoce la misma vanidad de la juventud que Eclesiastés declara — pidiendo misericordia en lugar de juicio.

Job 20:11 Paralelo

En Job 20:11, el vigor juvenil del impío termina en muerte — ilustrando la vanidad de la juventud que Eclesiastés declara, aunque enfocado en el juicio divino.