Deuteronomio 26:14
No he comido de ello en mi luto, ni he sacado de ello en inmundicia, ni de ello he dado para mortuorio: he obedecido á la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme á todo lo que me has mandado.
Referencia cruzada
Deuteronomio 12:17 prohíbe comer los diezmos en casa, la misma porción sagrada que el hablante aquí declara haber manejado correctamente, sin luto ni inmundicia.
Deuteronomio 16:11 ordena regocijarse ante Jehová en las fiestas, contrastando con el luto que descalificaría para comer el diezmo sagrado aquí.
Levítico 7:20 advierte que comer carne sagrada estando inmundo trae ser cortado, subyaciendo directamente la declaración aquí de no comer estando inmundo.
Salmos 106:28 relata que los israelitas comieron sacrificios ofrecidos a los muertos, la misma práctica pagana que el hablante aquí afirma haber evitado.
Oseas 9:4 describe que el pan de los dolientes contamina las ofrendas, reflejando directamente el vínculo entre luto e inmundicia respecto a la comida sagrada declarado aquí.
Levítico 10:19 muestra a Aarón incapaz de comer la ofrenda por el pecado debido al luto por sus hijos, un caso directo que ilustra la regla declarada aquí.
Levítico 21:1 prohíbe a los sacerdotes contaminarse por un muerto, paralelo a la evitación del laico de la contaminación por muerte al manejar cosas santas aquí.
Levítico 21:11 prohíbe al sumo sacerdote tocar cualquier cuerpo muerto, una extensión más estricta del mismo principio de evitar la contaminación por muerte cerca de lo sagrado.