Deuteronomio 15:6
Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces á muchas gentes, mas tú no tomarás prestado; y enseñorearte has de muchas gentes, pero de ti no se enseñorearán.
Referencia cruzada
Deuteronomio 28:12 especifica que la obediencia lleva a prestar a muchas naciones, cumpliendo directamente la promesa de este versículo.
Deuteronomio 28:13 promete que Israel será cabeza, no cola, un paralelo directo a gobernar naciones aquí.
Deuteronomio 28:44 muestra la maldición inversa: pedir prestado a otros y ser la cola, lo opuesto a la bendición aquí.
1 Reyes 4:21 muestra a Salomón gobernando todos los reinos desde el Eufrates hasta Egipto, cumpliendo la promesa de gobernar muchas naciones.
1 Reyes 4:24 describe el dominio de Salomón sobre todos los reinos al oeste del Eufrates con paz, otro cumplimiento de la promesa de gobernar.
2 Crónicas 9:26 repite la extensión del dominio de Salomón, confirmando el cumplimiento histórico de la promesa de gobernar naciones.
Proverbios 22:7 explica la dinámica: el rico domina al pobre, y el deudor es siervo del prestamista, fundamentando la promesa de gobernar.
Lucas 6:35 extiende el principio a prestar a enemigos sin esperar nada, vinculando la generosidad con ser hijos de Dios.
Salmos 37:21 contrasta al impío que pide prestado y no paga con el justo que da, reflejando la bendición de ser prestamista.
Salmos 37:26 describe al justo como siempre generoso y que presta libremente, un paralelo a la bendición prometida de prestar.
Salmos 112:5 promete bien al que es generoso y presta libremente, reflejando la bendición de prestar a las naciones.