1 Samuel 25:31

Entonces, señor mío, no te será esto en tropiezo y turbación de corazón, el que hayas derramado sangre sin causa, ó que mi señor se haya vengado por sí mismo. Guárdese pues mi señor, y cuando Jehová hiciere bien á mi señor, acuérdate de tu sierva.

Referencia cruzada

En 1 Samuel 25:33, David agradece a Abigail por apartarlo de la culpa de sangre que ella advirtió—resultado inmediato.

1 Samuel 24:15 muestra a David ya comprometido a no tomar venganza—la advertencia de Abigail repite ese mismo principio.

1 Samuel 26:23 demuestra que David perdona a Saúl nuevamente, viviendo el principio de evitar la culpa de sangre.

En 2 Samuel 22:48, David declara que Jehová lo venga—confirmando la advertencia de Abigail de que tomar venganza le traería pesar.

Salmos 94:1 Paralelo

Salmos 94:1 declara que la venganza pertenece a Jehová—reforzando el punto implícito de Abigail de que David no debía vengarse.

Romanos 12:19 ordena a los creyentes no vengarse—el mismo principio que Abigail instó a David a seguir.

Proverbios 25:12 compara a un reprensor sabio con joyas de oro—apropiado para el sabio consejo de Abigail que David escucha.

Mateo 5:39 Paralelo

Mateo 5:39 enseña la no retribución—el mismo principio que Abigail instó a David a no vengarse.

Salmos 141:5 valora la corrección justa como bondad—paralelo a cómo David debe recibir la sabia reprensión de Abigail.