1 Crónicas 17:20
Jehová, no hay semejante á ti, ni hay Dios sino tú, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos.
Referencia cruzada
Salmos 89:6 pregunta '¿Quién en los cielos puede compararse a Jehová?', extendiendo el tema de la incomparabilidad al ámbito celestial.
Jeremías 10:7 también declara 'nadie como tú' entre las naciones, reflejando directamente la confesión de David de la unicidad de Dios.
Jeremías 10:6 afirma claramente 'No hay nadie como tú, oh Jehová', una afirmación profética de la misma convicción de David.
Isaías 45:22 llama a todos a volverse a Dios porque 'no hay otro', reflejando la declaración de exclusividad de David.
Isaías 45:5 afirma 'Yo soy Jehová, y no hay otro', declaración idéntica a la confesión de David.
Isaías 44:6 dice explícitamente 'fuera de mí no hay Dios', paralelo directo a 'no hay Dios fuera de ti' de David.
Isaías 43:10 declara que ningún dios fue formado antes ni después, reforzando la divinidad exclusiva que David confiesa.
Isaías 40:25 tiene al mismo Dios preguntando '¿A qué me asemejaréis?', dando respaldo divino a la confesión de David.
Isaías 40:18 desafía '¿A qué asemejaréis a Dios?', ampliando la afirmación de incomparabilidad a la polémica contra los ídolos.
Salmos 89:8 continúa la pregunta retórica, centrándose en el poder y la fidelidad de Jehová, atributos detrás de la alabanza de David.
Salmos 86:8 afirma 'Ninguno hay como tú entre los dioses', un salmo de David que refleja su propia declaración anterior.
1 Samuel 2:2 del cántico de Ana dice 'no hay santo como Jehová' y 'no hay roca como nuestro Dios', la misma aseveración.
Deuteronomio 33:26 declara 'No hay como el Dios de Jesurún', un paralelo directo a la declaración de David sobre la unicidad de Dios.
Deuteronomio 4:39 repite la afirmación monoteísta 'no hay otro', coincidiendo con el núcleo de la oración de David.
Deuteronomio 4:35 afirma 'no hay otro fuera de él', idéntico a la afirmación de David de que no hay otro Dios.
Deuteronomio 3:24 tiene a Moisés preguntando '¿qué dios puede hacer tales obras?', reforzando que ningún otro dios iguala las obras de Jehová.
Éxodo 15:11 usa la misma pregunta '¿Quién como tú?' del cántico de Moisés, anclando la alabanza de David en la liberación fundacional de Israel.
Éxodo 8:10 contiene 'no hay nadie como Jehová', la misma frase que David usa en su oración.
Éxodo 18:11 registra la confesión de Jetro de que Jehová es mayor que todos los dioses, reflejando la declaración de David desde una perspectiva gentil.