Salmos 7:5
Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)
Referencia cruzada
Salmos 143:3 usa lenguaje idéntico: 'el enemigo persigue mi alma' y 'aplasta mi vida hasta el suelo', repitiendo la imagen de opresión enemiga.
Salmos 44:5 invierte la imagen: en vez de ser pisoteado, el salmista pisotea a los enemigos mediante Dios.
Salmos 60:12 habla de hollar a los enemigos, contrastando con el pisoteo hipotético de David.
Job 16:15 es muy paralelo a la frase 'mi fuerza en el polvo', coincidiendo con 'mi gloria en el polvo' del salmista.
Job 31:5-10 contiene una autoimprecación similar si es culpable, paralela al juramento de inocencia de David.
En 1 Samuel 20:8, David ofrece una autoimprecación condicional ('si hay culpa, mátame'), reflejando la del salmista: 'si hay mal, que el enemigo me pisotee'.
En Job 31:22, Job invoca una maldición sobre su cuerpo si es culpable, reforzando el tema de inocencia y justicia divina.
Jeremías 17:13 dice que los que abandonan a Jehová son 'escritos en la tierra', similar a ser postrados en polvo como señal de vergüenza.
En Zacarías 10:5, la misma raíz hebrea para 'hollar' describe guerreros victoriosos pisoteando enemigos, contrastando con el temor del salmista.
Malaquías 4:3 usa la misma imagen de 'hollar' para los justos sobre los malvados, opuesta a la súplica del salmista de no ser pisoteado.