Salmos 41:12
En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.
Referencia cruzada
En Salmos 16:11, el salmista habla de gozo en la presencia de Jehová y delicias eternas, reflejando directamente la promesa de estar en su presencia para siempre.
En Salmos 17:15, la esperanza de ver el rostro de Jehová al despertar se asemeja a estar en su presencia para siempre, ambos apuntan a comunión eterna.
Salmos 25:21 pide que integridad y rectitud preserven al salmista, reflejando las mismas virtudes que sostienen a David en este versículo.
En Salmos 73:23, el salmista declara que Jehová lo sostiene de la mano derecha, un paralelo vívido a ser sostenido y puesto en su presencia.
En Salmos 73:24, la guía de Jehová lleva a ser recibido en gloria, paralelo directo a la promesa de estar en su presencia para siempre.
En Salmos 7:8, el salmista apela a Jehová para que lo juzgue según su integridad, la misma base por la que es sostenido en Salmos 41:12.
Salmos 37:17 declara 'Jehová sostiene a los justos', paralelo directo a ser sostenido por la integridad. Ambos afirman el apoyo de Jehová a los justos.
Salmos 119:116 suplica 'Sosténme conforme a tu promesa', el mismo verbo 'sostener' que en Salmos 41:12, mostrando una oración por lo que el salmista ya recibió.
En Salmos 94:18 aparece la misma imagen de Jehová sosteniendo al salmista, pero con la metáfora específica del pie resbaladizo afirmado por su amor.
Salmos 61:7 ora para que el rey esté sentado para siempre delante de Jehová, similar a estar 'en tu presencia para siempre' pero centrado en la dinastía real.
En Job 36:7, Jehová exalta a los justos y los sienta en tronos para siempre, reflejando el tema de ser establecidos en su presencia eternamente.
En Juan 17:24, Jesús ora para que los creyentes estén con él y vean su gloria, cumplimiento del NT de la esperanza del AT de presencia eterna con Dios.
En Job 2:3, Jehová afirma que Job mantiene su integridad, la misma virtud por la cual el salmista es sostenido. Ambos muestran que Jehová honra la integridad.
Isaías 41:10 promete 'te sostendré con la diestra de mi justicia', una seguridad profética del mismo sostén divino que experimentó el salmista.