Salmos 40:4

Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.

Referencia cruzada

Salmos 2:12 Paralelo

Salmos 2:12 también proclama bienaventurados a los que se refugian en Jehová, reforzando el mismo tema de confianza.

Salmos 34:8 Paralelo

Salmos 34:8 repite la misma bendición para quienes se refugian en Dios, usando la imagen de 'gustad y ved'.

Salmos 84:12 dice directamente 'bienaventurado el que confía en ti', tema idéntico.

Salmos 101:3-7 amplía el rechazo a los soberbios y viles, la misma separación del mal que marca al bienaventurado.

Salmos 118:8 contrasta confiar en Dios versus en el hombre, reforzando el valor de la confianza en Jehová.

Salmos 118:9 contrasta de manera similar confiar en Dios versus en príncipes, mismo énfasis.

En Salmos 32:10, la misericordia rodea al que confía en Jehová, reflejando directamente el tema de confianza aquí.

Salmos 15:4 Paralelo

Salmos 15:4 describe al justo que menosprecia al vil y honra a los fieles, reforzando el contraste entre confiar en Dios y volverse a los soberbios.

Salmos 125:5 advierte que los que se desvían por caminos torcidos serán llevados con los malhechores, reflejando el destino de los que se extravían tras la mentira.

Salmos 119:21 muestra a Dios reprendiendo a los insolentes que se desvían de Sus mandatos, los mismos soberbios que el bienaventurado evita.

Salmos 78:7 Paralelo

En Salmos 78:7, la meta es que pongan su esperanza en Dios, la misma confianza que aquí, enseñada a la siguiente generación.

Isaías 44:18-20 expone a los idólatras que confían en una mentira, exactamente el 'extravío tras la mentira' que el bienaventurado evita.

Jeremías 17:7 usa palabras casi idénticas: 'Bendito el varón que confía en Jehová'.

Jonás 2:8 Paralelo

Jonás 2:8 dice que quienes siguen vanos ídolos abandonan su misericordia, paralelo directo a apartarse de Dios para seguir una mentira.

En Jeremías 48:7, confiar en las obras lleva al exilio, lo opuesto a la bendita confianza en Dios aquí.

Jeremías 10:14 llama estúpidos a los hacedores de ídolos y falsas a sus imágenes, la misma 'mentira' que desvía de confiar en Dios.

2 Tesalonicenses 2:9-11 describe a quienes creen la mentira por rechazar la verdad, el mismo engaño que aleja de confiar en Dios.

Jeremías 10:15 declara que los ídolos son vanidad, obra de engaño, reforzando el vacío de las mentiras que el bienaventurado rechaza.