Salmos 146:1
Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová.
Referencia cruzada
Salmos 103:1 usa el mismo llamado: 'Bendice, alma mía, a Jehová', un paralelo directo con el inicio de Salmos 146:1.
Salmos 103:22 cierra con la misma exhortación 'Bendice, alma mía, a Jehová', reflejando las palabras finales de ese salmo al inicio de este.
Salmos 104:1 comienza con 'Bendice, alma mía, a Jehová', la misma frase usada aquí para iniciar un salmo de alabanza.
Salmos 104:35 termina con 'Bendice, alma mía, a Jehová. Aleluya', una redacción casi idéntica a este versículo.
Salmos 148:1 abre con la frase idéntica 'Aleluya', extendiendo el llamado a los cielos.
Salmos 62:5 se dirige al alma con 'alma mía', pero ordena esperar en silencio, el mismo trato directo con una respuesta diferente.
Apocalipsis 19:1 clama '¡Aleluya!' ('Alabad a Jehová'), haciendo eco directo del llamado inicial aquí en la adoración celestial.