Salmos 119:92

Si tu ley no hubiese sido mis delicias, ya en mi aflicción hubiera perecido.

Referencia cruzada

Salmos 119:24 también llama a los testimonios de Dios el deleite del salmista, vinculando la misma frase a su sustento.

Salmos 119:77 declara de manera similar 'Tu ley es mi deleite', reforzando la fuente de vida en la aflicción.

Salmos 119:143 repite 'Tus mandamientos son mi deleite', vinculando el deleite en la palabra de Dios con soportar la angustia.

Salmos 119:16 introduce el tema de deleitarse en los estatutos; el versículo 92 aplica ese mismo deleite a la supervivencia en la aflicción.

Salmos 119:111 llama a los testimonios el gozo del corazón; paralelo al deleite en la ley como causa de supervivencia en la aflicción.

Salmos 27:13 usa la misma estructura 'Hubiera... si no', expresando supervivencia por la fe en la bondad de Dios; paralelo a la ley que evita perecer.

Salmos 94:19 usa la misma raíz hebrea para 'deleite' (sha'ashua), describiendo que los consuelos de Dios deleitan el alma; eco del deleite en la ley.

Salmos 1:2 Paralelo

Salmos 1:2 también habla del deleite en la ley, aunque con una palabra hebrea diferente; ambos vinculan el deleite con el florecimiento.

Salmos 40:8 Paralelo

Salmos 40:8 expresa deleite en hacer la voluntad de Dios con la ley en el corazón; paralelo al deleite que sostiene en la aflicción.

Salmos 19:8 Paralelo

Salmos 19:8 describe los preceptos que alegran el corazón y alumbran los ojos; paralelo a la ley que trae deleite y evita perecer.

Romanos 7:22 expresa el mismo deleite en la ley de Dios interiormente; Pablo refleja el compromiso del salmista a pesar de la lucha interna.

Proverbios 6:22 muestra la ley como guía y guardián personal en la vida diaria; paralelo a su papel sustentador en la aflicción.

Proverbios 6:23 llama al mandamiento lámpara y luz, camino de vida; paralelo a la ley como medio de supervivencia.