Salmos 119:141
Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.
Referencia cruzada
Salmos 119:109 también termina con 'no me olvido de tu ley', reflejando el compromiso del salmista a pesar del peligro mortal.
Salmos 119:176 repite el estribillo 'no me olvido de tus mandamientos', vinculando la perseverancia humilde del salmista con el ruego de una oveja perdida.
Salmos 119:16 declara 'no me olvidaré de tu palabra', la misma resolución del salmista a pesar de ser despreciado: devoción constante.
Salmos 119:153 apela a Dios: 'no me olvido de tu ley', vinculando la aflicción con la misma firmeza del salmista despreciado.
Salmos 22:6 usa la misma palabra 'despreciado' y describe ser escarnecido como un gusano, reflejando el estado humilde del salmista.
Salmos 40:17 también describe al hablante como 'pobre y necesitado', una autoevaluación humilde similar ante Dios.
Isaías 53:3 dice que el siervo sufriente fue 'despreciado' — la misma palabra, mostrando a un justo que sufre rechazado por los hombres.
En 1 Samuel 18:23, David se llama a sí mismo 'pobre y de poca estima', coincidiendo con 'pequeño y despreciado' del salmista, un tipo del siervo humilde.
Proverbios 3:1 ordena no olvidar la enseñanza de Dios, lo cual el salmista cumple incluso cuando es despreciado, mostrando obediencia en la adversidad.