Salmos 10:6
Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, ni jamás me alcanzará el infortunio.
Referencia cruzada
Salmos 10:11 da la razón de esta confianza: 'Dios se ha olvidado' — el mismo razonamiento interno del impío.
Salmos 11:1 declara confiar en Jehová como refugio — opuesto a la jactancia confiada del impío aquí.
Salmos 14:1 registra que el necio dice en su corazón 'no hay Dios' — paralelo al impío que dice 'no seré movido' aquí.
Salmos 15:5 promete que el justo 'no será movido jamás' — contrastando la vana jactancia del impío aquí.
Salmos 30:6 repite la misma jactancia 'no seré movido jamás' del orgullo pasado de David — eco directo de este versículo.
Salmos 53:1 tiene al necio diciendo 'No hay Dios' — declaración similar de negación arrogante, aunque con enfoque diferente.
Eclesiastés 8:11 muestra que la justicia tardía envalentona al malo — la misma lógica detrás de la falsa seguridad del impío aquí.
Isaías 47:7 tiene a Babilonia jactándose 'seré señora para siempre' — idéntica arrogancia de nunca enfrentar adversidad.
1 Tesalonicenses 5:3 advierte de destrucción repentina cuando dicen 'paz y seguridad' — eco directo de esta falsa confianza.
Isaías 47:8 dice 'Yo soy, y fuera de mí no hay más; no me sentaré como viuda' — jactancia de seguridad casi idéntica.
Jeremías 5:12 repite la misma negación arrogante del juicio: 'No hará nada; no vendrá mal sobre nosotros.' Ambas expresan falsa seguridad.
Mateo 24:48 muestra al siervo malo diciendo en su corazón 'mi señor tarda' — mismo patrón de falsa seguridad que aquí.
Isaías 56:12 describe a borrachos que suponen 'mañana será como hoy' — presunción similar de prosperidad ininterrumpida.