Proverbios 29:24
El aparcero del ladrón aborrece su vida; oirá maldiciones, y no lo denunciará.
Referencia cruzada
Proverbios 1:11-19 advierte contra unirse a ladrones, mostrando que la codicia destruye la vida, el mismo resultado autodestructivo.
Proverbios 6:32 dice que el adúltero se destruye a sí mismo, tema paralelo de que el pecado trae daño propio, aunque el pecado difiere.
Proverbios 8:36 afirma que pecar contra la sabiduría daña la propia alma, necedad autodestructiva similar a asociarse con un ladrón.
Proverbios 15:32 dice que ignorar la instrucción se desprecia a uno mismo, otro ejemplo de daño propio por decisiones necias.
Levítico 5:1 da la ley detrás de 'oye la maldición y no lo denuncia': no testificar trae culpa.
Salmos 50:18-22 reprende a quienes se complacen con ladrones y rechazan las palabras de Jehová, paralelo directo a asociarse con un ladrón.
Isaías 1:23 condena a los gobernantes como 'compañeros de ladrones', la misma asociación con ladrones que destruye la integridad.