Proverbios 2:18

Por lo cual su casa está inclinada á la muerte, y sus veredas hacia los muertos:

Referencia cruzada

Proverbios 5:4-5 advierte que el camino de la mujer extraña lleva a la muerte y al Seol: la misma imagen que este versículo.

Proverbios 6:26-35 amplía el costo destructivo del adulterio, haciendo eco del camino de muerte de la mujer extraña.

Proverbios 7:22-27 describe vívidamente al joven llevado al matadero, en paralelo directo con la casa que lleva a la muerte.

Proverbios 9:18 advierte que los invitados de la mujer insensata están en el Seol, reforzando el destino mortal.

Proverbios 5:5 usa el mismo lenguaje: 'sus pies descienden a la muerte' — un paralelo directo con Proverbios 2:18.

Proverbios 6:32 dice que el adúltero se destruye a sí mismo, haciendo eco de la autodestrucción de seguir su camino.

Proverbios 7:27 usa la misma imagen de su casa que lleva al Seol, reforzando el destino mortal de la adúltera.

Proverbios 15:24 presenta lo opuesto: el camino de la vida que lleva hacia arriba, contrastando con el camino descendente a la muerte aquí.

Proverbios 21:16 generaliza: desviarse del entendimiento lleva a la asamblea de los muertos, similar al camino específico de la adúltera.

1 Corintios 6:9-11 lista a los adúlteros entre los excluidos del reino de Dios, haciendo eco de la sentencia de muerte, pero ofrece redención.

Gálatas 5:19–21 Tema relacionado

Gálatas 5:19-21 incluye la inmoralidad sexual como obra de la carne que impide la herencia, reflejando el mismo desenlace fatal.

Efesios 5:5 Tema relacionado

Efesios 5:5 afirma que ninguna persona inmoral tiene herencia, reforzando la advertencia de que ese camino lleva a la pérdida de la vida.

Apocalipsis 21:8 Tema relacionado

Apocalipsis 21:8 coloca a los inmorales sexuales en el lago de fuego, haciendo eco directo de la muerte que sigue a la mujer extraña.

Apocalipsis 22:15 Tema relacionado

Apocalipsis 22:15 excluye a los inmorales sexuales de la ciudad santa, reflejando la exclusión de la vida en Proverbios.

Eclesiastés 7:26 describe a la misma mujer peligrosa cuyas redes atrapan a los pecadores, haciendo eco directo de la casa mortal.