Proverbios 13:24
El que detiene el castigo, á su hijo aborrece: mas el que lo ama, madruga á castigarlo.
Referencia cruzada
Proverbios 3:12 describe la disciplina amorosa de Dios como un padre, reflejando el principio de 13:24 de que la disciplina es un acto de amor.
Proverbios 19:18 ordena directamente disciplinar al hijo, reforzando el mismo llamado a la corrección amorosa en 13:24.
Proverbios 22:15 dice que la vara expulsa la necedad del niño, alineándose perfectamente con el énfasis de 13:24 en la disciplina como amor.
Proverbios 23:13 aconseja no retener la disciplina, apoyando directamente la enseñanza de 13:24 de que los padres amorosos son diligentes en corregir.
Proverbios 23:14 añade que la disciplina salva del Seol, reforzando el valor de corregir con amor como en 13:24.
Proverbios 29:15 refuerza esta sabiduría: la vara y la reprensión dan sabiduría, mientras el hijo sin disciplina trae vergüenza. Paralelo directo sobre disciplina.
Proverbios 29:17 promete descanso y deleite al disciplinar al hijo, haciendo eco de la disciplina amorosa aquí. Mismo tema, mismo libro.
Hebreos 12:6-8 aplica este principio a Dios: la disciplina prueba la filiación y el amor. Un claro eco del NT de la sabiduría del AT.
Hebreos 12:7 cita directamente la disciplina paternal como prueba de filiación—un reflejo directo del NT de este versículo.