Proverbios 11:11

Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida: mas por la boca de los impíos ella será trastornada.

Referencia cruzada

Proverbios 14:34 afirma que la justicia enaltece a una nación, en paralelo directo con la ciudad enaltecida por la bendición del justo.

Proverbios 29:8 dice que los escarnecedores encienden la ciudad, mientras que los sabios apagan la ira, un contraste paralelo sobre la influencia en una ciudad.

Proverbios 10:32 contrasta los labios del justo y del impío, en estrecho paralelo con el mismo tema del discurso que trae bendición o destrucción.

Génesis 41:38-42 muestra la sabiduría de José bendiciendo a Egipto, ejemplo de un justo que enaltece a una nación.

En 2 Samuel 20:1, el discurso rebelde de Seba incita una revuelta que amenaza la ciudad, ejemplificando cómo la boca del impío la derriba.

2 Crónicas 32:20-22 registra la oración de Ezequías salvando a Jerusalén, demostrando que la bendición del justo enaltece la ciudad.

En Ester 3:8-15, la calumnia de Amán lleva a un decreto para destruir a los judíos, mostrando cómo una boca impía puede derribar a un pueblo.

Eclesiastés 9:15 cuenta de un sabio pobre que salvó una ciudad, un paralelo narrativo directo con el justo que enaltece una ciudad.

En Santiago 3:6, la lengua es un fuego que corrompe todo el cuerpo, reforzando el poder destructivo de la boca del impío.

Génesis 45:8 revela a José como instrumento de Dios para preservar la vida, ilustrando al justo que trae bendición a un lugar.