Números 26:65
Porque Jehová les dijo: Han de morir en el desierto: y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jephone, y Josué hijo de Nun.
Referencia cruzada
Números 26:51 registra el censo total de la nueva generación, que excluye a la anterior que murió según 26:65.
Números 14:23 registra el juramento original de Dios: ninguno que lo despreció vería la tierra — el mismo decreto que Números 26:65 dice que se cumplió.
Números 14:24 promete que Caleb entrará en la tierra; Números 26:65 nota que él y Josué son los únicos sobrevivientes, cumpliendo esa excepción.
Números 14:28-30 contiene el decreto completo de que todos excepto Caleb y Josué morirían en el desierto — exactamente lo que Números 26:65 informa.
Números 14:30 es el decreto original de que solo Caleb y Josué entrarían en Canaán, citado directamente en 26:65 como cumplido.
Números 14:35 declara que la congregación malvada llegará a su fin en el desierto — el resultado declarado en Números 26:65.
Números 14:38 nota que solo Josué y Caleb quedaron vivos de los espías — Números 26:65 extiende eso a toda la generación.
Números 32:11 repite el decreto de que nadie de Egipto mayor de 20 años vería la tierra, el mismo juicio resumido en 26:65.
Números 32:12 nombra explícitamente a Caleb y Josué como las únicas excepciones, coincidiendo con la cláusula de excepción en 26:65.
Números 27:3 confirma que incluso los que murieron naturalmente en el desierto fueron parte del mismo juicio descrito en 26:65.
Números 13:6 presenta a Caleb como espía, el mismo Caleb mencionado en 26:65 como una de las dos excepciones.
Números 34:19 menciona a Caleb como líder para repartir Canaán, confirmando que sobrevivió al juicio del desierto y entró en la tierra.
Judas 1:5 recuerda que el Señor destruyó a los que no creyeron después de salvarlos de Egipto, la misma generación.
Hebreos 3:18 menciona el juramento de que no entrarían en el reposo, el cual fue hecho a la generación desobediente.
Hebreos 3:17 pregunta con quién se enojó Dios—con aquellos cuyos cadáveres cayeron en el desierto, refiriéndose directamente al evento.
1 Corintios 10:5 afirma directamente que muchos de ellos fueron derribados en el desierto, citando el mismo juicio.
Deuteronomio 2:15 relata el mismo evento: la mano de Jehová contra esa generación hasta que fueron consumidos.
Deuteronomio 2:14 resume el período de 38 años hasta que toda la generación pereció, confirmando el cumplimiento descrito en Números 26:65.
Josué 5:4 explica por qué era necesaria la circuncisión: todos los hombres de guerra de Egipto murieron en el desierto, cumpliendo el decreto de Números 26:65.
Salmos 78:33 describe poéticamente cómo Dios consumió en vanidad los días de la generación del desierto, reflejando el juicio de Números 26:65.
Ezequiel 20:15 relata el juramento de Dios en el desierto de no llevar a esa generación a la tierra, idéntico al decreto en Números 26:65.
Juan 6:49 señala que los padres que comieron maná en el desierto murieron, refiriéndose a la misma generación condenada en Números 26:65.
Hebreos 3:16 recuerda que los que provocaron a Dios en el desierto murieron, reflejando directamente el evento descrito en Números 26:65.
Deuteronomio 1:38 añade que Josué también entraría y guiaría a Israel, complementando la excepción mencionada en Números 26:65.
Deuteronomio 1:36 amplía que Caleb fue perdonado, confirmando que él solo de esa generación entraría por seguir plenamente a Jehová.
Éxodo 12:37 registra los 600,000 hombres que salieron de Egipto — la misma generación que, excepto dos, pereció en el desierto según Números 26:65.