Mateo 7:6

No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.

Referencia cruzada

Mateo 10:14 Paralelo

En Mateo 10:14, Jesús instruye no insistir con los que rechazan: paralelo a no echar perlas a los cerdos. Paralelo fuerte.

Mateo 15:26 Paralelo

En Mateo 15:26, Jesús usa la misma imagen de 'perros': negar el pan de los hijos a los perros. Paralelo fuerte.

Proverbios 23:9 Tema relacionado

Proverbios 23:9 advierte directamente contra hablar al necio que desprecia la sabiduría, paralelamente a la advertencia de perlas y cerdos.

Hebreos 10:29 advierte del castigo por pisotear al Hijo de Dios, haciendo eco directo del pisoteo de las perlas en esta advertencia.

2 Pedro 2:22 combina proverbios sobre perros y cerdos en el contexto de falsos maestros, reflejando ambas imágenes animales y el tema de indignidad.

Éxodo 30:32 prohíbe usar el aceite santo de la unción sobre personas comunes: el mismo principio de no dar lo santo a lo profano.

Levítico 11:7 Contexto histórico

Levítico 11:7 declara impuros a los cerdos; Jesús usa esta imagen, por lo que la referencia provee el trasfondo del AT sobre los 'cerdos' como inmundos.

Marcos 7:27 Paralelo

En Marcos 7:27, Jesús usa la misma metáfora del 'pan a los perros' sobre los gentiles: un paralelo directo que muestra el mismo principio de no dar lo santo a los indignos.

Hechos 13:45-47 muestra a Pablo apartándose de los judíos hostiles hacia los gentiles, ejemplificando el principio de no imponer la verdad sagrada a los que la rechazan.

Proverbios 9:8 Tema relacionado

En Proverbios 9:8, se da el mismo principio de sabiduría: evita reprender al escarnecedor que te odia, reflejando la precaución de no dar lo sagrado a indignos.

Proverbios 11:22 compara a una mujer hermosa sin discreción con un anillo de oro en el hocico de un cerdo: un desajuste similar entre valor e indignidad.

Filipenses 3:2 advierte contra los 'perros' como falsos maestros, usando la misma metáfora pero como advertencia para cuidarse, no para retener.