Marcos 5:23
Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.
Referencia cruzada
En Marcos 6:5, Jesús no pudo hacer milagros por la incredulidad; contrasta con la fe de Jairo que trajo sanidad a su hija.
En Marcos 6:6, Jesús se maravilla de la incredulidad; contrasta con la súplica creyente de Jairo, destacando el papel de la fe en la sanidad.
En Marcos 7:25-27, la mujer sirofenicia también ruega por la sanidad de su hija, pero Jesús prueba su fe antes de concederla.
En Marcos 9:22, el padre relata las convulsiones mortales del niño; ambos padres enfrentan la muerte inminente de su hijo.
Marcos 16:18 describe explícitamente a los creyentes imponiendo las manos sobre los enfermos para su recuperación; la misma práctica que Jairo pide a Jesús para su hija.
Mateo 8:3 registra a Jesús sanando a un leproso con el tacto; el mismo método de imposición de manos que Jairo busca para su hija.
Hechos 28:8 muestra a Pablo imponiendo las manos sobre el padre de Publio para sanarlo; continúa la práctica apostólica de sanar mediante la imposición de manos.
Lucas 4:40 describe a Jesús imponiendo las manos sobre todos los enfermos y sanándolos; refleja directamente la acción sanadora que Jairo solicita.
En Lucas 7:2, el siervo de un centurión está cerca de la muerte; refleja la crisis de Jairo: un ser querido moribundo que provoca una súplica a Jesús.
En Lucas 7:3, el centurión ruega a Jesús que venga a sanar a su siervo; paralelo directo a la petición de Jairo de que Jesús imponga las manos sobre su hija.
En Juan 11:3, Marta y María envían por Jesús porque Lázaro está enfermo; súplica urgente similar por la sanidad de un ser querido, aunque Lázaro muere.
Lucas 13:13 muestra a Jesús imponiendo las manos sobre una mujer encorvada para sanarla; el mismo gesto que Jairo pide para su hija moribunda.
En Juan 4:47, el oficial ruega a Jesús que venga a sanar a su hijo moribundo; patrón idéntico a la súplica de Jairo por su hija.
Mateo 9:18 da la versión paralela donde Jairo dice que su hija ya ha muerto, profundizando la urgencia y el poder de Jesús sobre la muerte.
Juan 4:49 registra a un oficial real suplicando: 'Desciende antes que mi hijo muera'; una súplica casi idéntica por un niño moribundo.
Lucas 8:41 es el relato paralelo donde Jairo también se postra a los pies de Jesús suplicando por su hija moribunda.
En Lucas 4:38, Jesús sana a la suegra de Simón tras una súplica; sanación familiar urgente similar, aunque no es un niño al borde de la muerte.
Santiago 5:15 enseña que la oración de fe salvará al enfermo; Jairo confía igualmente en que el toque de Jesús salvará a su hija, conectando fe y sanidad.