Lucas 4:41
Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.
Referencia cruzada
En Lucas 4:34, un demonio anterior clama 'Santo de Dios' — el mismo patrón de reconocimiento demoníaco y reprensión.
En Lucas 4:35, Jesús reprende al demonio con 'Cállate' — el mismo mandato de silencio usado aquí.
Lucas 22:70 registra que el concilio interrogó a Jesús acerca de ser el Hijo de Dios, el mismo título que los demonios confiesan aquí.
Mateo 8:29 registra a los demonios dirigiéndose a Jesús como 'Hijo de Dios' — el mismo título confesado aquí.
Marcos 1:25 registra la misma reprensión 'Cállate' en el exorcismo paralelo en la sinagoga.
Marcos 1:34 nota de manera similar que Jesús no dejaba hablar a los demonios porque lo conocían — un resumen paralelo directo.
Marcos 3:11 muestra otro caso donde espíritus inmundos claman 'Eres el Hijo de Dios' al ver a Jesús.
Hechos 16:17 muestra a una muchacha endemoniada proclamando la verdad acerca de Pablo — similar a los demonios anunciando la identidad de Jesús aquí.
Hechos 16:18 registra que Pablo ordenó a un espíritu salir en el nombre de Jesús, haciendo eco de la reprensión de Jesús a los demonios aquí.
Mateo 14:33 registra que los discípulos adoraron a Jesús como 'Hijo de Dios', el mismo título que los demonios proclaman aquí.
Mateo 17:18 muestra a Jesús reprendiendo a un demonio y saliendo, reflejando la reprensión de demonios aquí.
Marcos 9:25 registra a Jesús reprendiendo a un espíritu inmundo y ordenándole salir, en paralelo a su reprensión de demonios aquí.
Santiago 2:19 señala que los demonios creen y tiemblan, reflejando su confesión de Jesús como Hijo de Dios aquí, aunque Santiago lo usa para desafiar la fe sin obras.
Mateo 26:63 tiene al sumo sacerdote preguntando si Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios — un título que los demonios confiesan libremente aquí.
Marcos 1:39 resume el ministerio de Jesús predicando y echando fuera demonios en Galilea, la misma actividad vista en este pasaje.
Juan 20:31 muestra que saber que Jesús es el Hijo de Dios lleva a vida, a diferencia de los demonios que saben pero son reprendidos.